Osteopatía

«La osteopatía es una práctica manual que trabaja con el principio de que el cuerpo posee una fuerza vital con la capacidad de regularse y curarse así mismo»

Felipe Casanueva – Osteópata

Mi experiencia profesional con las terapias manuales cuenta con casi 30 años.
Desde el principio entendí el cuerpo como un organismo formado de diferentes frecuencias de energía, siendo el cuerpo físico (huesos, músculos, órganos, líquidos, etc) la frecuencia más densa.
Me formé en quiromasaje y osteopatía estructural, visceral y sacro-craneal, lo que me permitió conocer en profundidad, familiarizarme y sensibilizarme con el cuerpo físico.
Desde ese momento, y sin dejar de usar la osteopatía como parte fundamental de mis tratamientos, he continuado mi formación en Terapia craneo-sacral y liberación somatoemocional de Uptedger, Terapia craneosacral biodinámica, Reiki hasta nivel de maestría, Técnica de stretching global activo, estiramiento de cadenas musculares, Instructor de yoga y meditación… además de Reflexología podal, Drenaje linfático manual, Aquabalance (masaje en piscina)….

Durante todos estos años de trabajo en consulta, he podido observar la relación que hay entre las tensiones y bloqueos del cuerpo, con las tensiones y bloqueos emocionales y mentales. Esto me llevó a introducirme en la Terapia transpersonal, profundizando en la meditación y formándome en Terapia corenergética.

¿Cómo trabajo?

Cuerpo, emociones y pensamientos están inter-relacionados, por lo que cualquier desequilibrio o tensión en alguna de estas partes repercute en las otras. En las sesiones, trabajo el cuerpo con distintas técnicas como son masajes y estiramientos musculares, fasciales y viscerales, ajustes articulares y terapia craneo-sacral (una técnica muy suave para trabajar a nivel craneal e intra-craneal). Aunque en osteopatía trabajamos desde el cuerpo, gracias a esta inter-relación (cuerpo-emoción-pensamiento), se facilita un mayor bienestar y mejor equilibrio en esa globalidad de cuerpo, emociones y pensamientos que somos.

¿En que casos está indicado? 

 La osteopatía se convierte en una excelente herramienta en aquellos procesos en los que el paciente presenta dolores y molestias de:

Contracturas musculares, espalda (lumbalgias, dorsalgias), ciática, cervicales, tortícolis, articulaciones (hombro, codo, muñeca, cadera, rodilla, tobillos, tendinitis.

La osteopatía también es muy efectiva, en otros trastornos, como:

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Estrés

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Vértigos.

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Migrañas.

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Dolores menstruales.

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Molestias y dolores asociados al embarazo.

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Estreñimiento.

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Cansancio generalizado.